
Con Dirty Sexy Money siempre tuve una relación un tanto especial. Soy el primero en admitir que es una serie de lo más absurda pero cumple a la prefección el fin de entretener y además tiene varios puntos a su favor; el más importante de ellos es su elenco, un conjunto de actores que consiguen hacer unas interpretaciones muy dignas de todos y cada uno de los personajes. A esto hay que sumarle unas historias adictivas que enganchan, caracterizadas por un ritmo muy marcado. Por lo menos es una serie que se diferenció montón y que nos recordaba a los viejos culebrones de antaño protagonizados por familias de lo más variopintas.
La primera temporada estuvo más que correcta pero el problema vino en la segunda, una temporada llena de altibajos. Las historias cada vez rizaban más el rizo; hasta cierto punto se puede entender: estamos hablando de un culebrón, muy glamuroso y con estilo, pero un culebrón
en toda regla. Lo malo fue cuando la historia comenzó a no ser tan adictiva y llegar a aburrir algunos episodios. ¿Pero qué pasaba? Que casi por norma, después de un episodio malo en el que te retorcías por haber perdido 40 minutos viendolo, le seguía un capítulo genial en el que las cosas volvían a ponerse interesantes y por este patrón se rigió su segunda y última temporada. ¿El fruto de todo esto? Una pérdida de audiencia estrepitosa, a lo que le siguió su cancelación, pero ojo, desde la ABC nos prometían un final de la serie en toda regla. Entendámonos, de acuerdo con la ABC Dirty Sexy Money iba a tener un final cerrado y después de haber visto hoy este final me gustaría saber qué concepto tiene la ABC de “final cerrado” porque claramente no es el que tengo yo.
Como tenía entendido, y pese a las dudas de la semana pasada, la segunda temporada está formada por 13 episodios en vez de los 18 encargados en un principio. La ABC emitió hasta el 2×09 y luego decidió dejar los episodios que faltaban para emitir en verano. Lo más extraño de todo es que en varios paises en los que se emite esta serie hemos podido ver estos episodios inéditos en USA antes que ellos. Sin ir más lejos, este jueves pasado TNT estrenó el episodio 2×13 El chico malo que pone ¿punto y final? a la historia de los Darling y esta misma noche se podrá ver en el late night de Antena3. Para tratarse de un final anunciado, se supone que tuvieron su tiempo para escribirlo, me pareció completamente previsible y muy precipitado en algunos puntos de la trama. Si no lo has visto, aviso que voy a soltar spoilers sobre el mismo en el siguiente parrafo (salta el parrafo sino quieres enterarte de los spoilers).

Inicio spoilers.
Lo que no sucedió en las dos temporadas juntas sucede en un sólo episodio: Nick y Karen terminan juntos (como siempre imaginé que iban a acabar), Lisa se pasa media temporada con su actitud de ex despechada y en este episodio de pronto se le lanza a los brazos de Nick, Nola queda “fuera de la foto”, Simon cuenta una historia que me río yo de ella por lo absurda que es y la serie termina con lo que siempre creí que iba a pasar pero no de la forma que sucede: el padre de Nick finjió su propia muerte y sigue vivito y coleando. Así acaba todo, con Simon diciéndole a Nick que su padre sigue siendo el mismo cabrón que fue siempre y está vivo. Y además, ¿qué pasa con el resto de personajes que no tienen final? Brian, Pat, etc, etc… Como decía, un final de lo más cerrado, ¿verdad? Pues para los de la ABC sí.
Fin spoilers.
Si tengo que quedarme con algo después de haber visto toda la serie, me quedo sin pensármelo dos veces con el personaje de Karen Darling; y no por lo obvio (que eso también xD). Es lo mejor de todo, quien nos regala los mejores momentos de la serie. Y si por el contrario tengo que destacar lo peor, sería lo inaguantable que puede llegar a ser el personaje de Nick, siempre se tiene que convertir en el héroe y el centro de atención de todo y todos.
Es una pena, pero yo creo que esta serie podría haber llegado mucho más alto de lo que lo hizo. Tenía muchos aspectos para hacerse un hueco en la parrilla pero no le han sabido sacar todo el jugo y nos empezaron a meter historias que llevaron a los Darling a un callejón sin salida. Pero pese a todo, Dirty Sexy Money es una serie que aconsejo ver cuando no tengas nada que ver, por ejemplo, en épocas de “sequía de series” (verano, etc) y en pequeñas maratones de varios episodios; además al ser tan cortita se ve muy fácil. Pero si no la ves, tampoco te pierdes nada especial. Bueno, miento, ver pasearse continuamente a Natalie Zea en lencería, ¡no tiene precio!