
Uno de los géneros que más ha proliferado en la televisión es el procedimental y en especial durante los últimos años donde ha alcanzado su punto álgido con series consolidadas como las que forman el emporio C.S.I. por citar un ejemplo. Son muchos los que escapan despavoridos ante la etiqueda de serie procedimental por creer que se trata de un género muy visto y repetitivo que realmente no aporta nada nuevo y en algunas ocasiones es cierto, pero en otras, por prejucios, se están privando de disfrutar de auténticas perlas de la televisión. En esta entrada vamos a repasar esos títulos destacables incluidos dentro de este género y que deberías de estar viendo.
Los que os estéis preguntando qué se entiende por una serie procedimental, sería aquella con episodios independientes entre sí y tramas autoconclusivas. Es decir, en cada episodio se nos presenta y resuelve un caso diferente. Suelen ser las series que más audiencia tienen al ser las que mejor funcionan entre el público casual, ese que enciende la tele sin nada en especial que ver y se pone a zapear sin rumbo por todos los canales hasta que finalmente decide quedarse y ver el episodio de turno que se esté emitiendo. Al tratarse de series procedimentales, cada episodio se puede disfrutar independientemente sin necesidad de tener que ver toda la temporada para comprender lo que está pasando. Si bien estas series presentan un caso diferente cada semana, la mayoría también cuentan con una trama continuada que se suele tratar de una manera muy general en algunos casos mientras que en otros cobra incluso mayor importancia que la trama procedimental.
Si tengo que escoger un único procedimental entre todos los que se están emitiendo actualmente, me quedaría sin pensarlo ni un segundo con Medium; una serie que entraría dentro de la categoría de drama procedimental. En el caso de Medium la parte de drama es el pilar de la serie alrededor del cual se construyen los casos puramente procedimentales. Es una serie con personajes perfectamente definidos y unos guiones que no dejan de sorprendernos semana a semana. Los casos procedimentales suelen afectar a la familia protagonista de una forma muy directa y en muchas ocasiones están protagonizados por algun miembro de la propia familia, en cuyo caso suelen ser los más espectaculares de todos. Nunca me cansaré de alabar la superación de esta serie temporada a temporada ni de recomendarla a los cuatro vientos.
Cambiando completamente de registro tenemos a Bones, otro de mis procedimentales favoritos. Hace un par de meses hablé sobre las virtudes de esta serie y recalqué lo que en verdad es, basicamente una serie de personajes. Los casos procedimentales son de lo más interesantes y originales pero lo que realmente nos interesa es la relación entre los distintos personajes, mientras que el caso de la semana queda relegado a un segundo plano. ¿Queremos saber lo que ha sucedido al cadáver de turno? Por supuesto que sí, pero lo que atrae y engancha de esta serie es la interactuación de los personajes y la química que hay entre ellos. Bones es una serie que crece temporada a temporada y uno de los procedimentales con más buen rollo de la televisión.
Otra serie que sigue el camino de Bones en cuanto a buen rollo y cachondeo entre su reparto es la recientemente cancelada Saving Grace. Como comenté en otra ocasión, este es un procedimental que pasa muy desapercibido entre el público por creer erroneamente que es una serie con un alto contenido religioso que intenta darnos una lección, cuando ni mucho menos es así. Se
trata de una serie con un personaje principal fascinante, que tanto nos puede divertir y hacernos echar grandes carcajadas como emocionarnos con escenas que quitan la respiración, y al cual acompañan unos impecables secundarios que mantinen entre ellos una de las relaciones más originales que te puedes encontrar en una serie. Tengo pendiente terminar la primera parte de la tercera temporada pero sigo pensando lo mismo que el primer día que me puse a escribir sobre ella, para mí Saving Grace tiene un encanto especial que muy pocas series tienen.
También tenemos series que empezaron claramente como procedimentales para luego dejar paso a un trama principal que acapara todo el protagonismo, como es el caso de Supernatural; una serie cuya primera temporada es estrictamente procedimental con un fino hilo argumental mientras que en las sucesivas temporadas los episodios autoconclusivos se van sustituyendo poco a poco por episodios con una historia central como eje. A mi modo de ver, como ya expliqué en su día, Supernatural tiene que tener una primera temporada formada por episodios autoconclusivos para logar introducirnos y familiarizarnos con el mundo sobrenatural de la serie. Una vez metidos de lleno en este mundo mitológico, la serie crea y explora su propio camino aunque nunca deja de lado las tramas autoconclusivas e incluso estos episodios llegan a crear un sello propio en la serie.
Luego nos podemos encontrar que series que picotean con el género procedimental mientras que se mueven en otros terrenos, como puede ser el caso de Nip/Tuck; en donde tenemos un nuevo paciente cada semana cuyo nombre da título a cada episodio. Los pacientes y sus explícitas operaciones suelen ser un mero hilo conductor en el episodio sin demasiada importancia mientras que lo fundamental de la trama radica en los propios personajes protagonistas, gracias a los cuales se pasan a crear historias con una continuidad en la trama que no tienen que ver nada con el género procedimental.
Volviendo al género procedimental propiamente dicho, la última gran serie llegada al género ha sido The Good Wife, que con tan sólo cinco episodios emitidos ha demostrado ser una excelente serie de calidad que gira entorno a un gran personaje femenino y a su familia más que a las historias autoconclusivas de sus episodios. Pero como en todo género, tengo pendientes por ver varios títulos pesados como pueden ser The Closer o Life y también admito que no soy muy seguidor de otros como C.S.I., NCIS, Numbers, The Mentalist o Castle (más bien estos dos últimos no los veo por falta de tiempo o por propia selección de series más que por no gustarme). Lo que podemos sacar en limpio de todo lo que he dicho es que debemos olvidar las etiquetas que colgamos injustamente a algunas series por pertenecer al género procedimental y dar una oportunidad a la historia que nos quieren contar y a los personajes que la protagonizan, de este modo te encontrarás con series maravillosas que seguramente te estás perdiendo.
En vista de la calidad de los nuevos estrenos, se puede decir que esta temporada está siendo muy mediocre. Quitando un par de series, el resto han sido muy prescindibles o directamente malas e insoportables. La primera nueva serie que vi esta temporada fue la primera que he enviado a la papelera después de sus dos primeros episodios, y no ha sido otra que la infumable serie de vampiros de CW, 










¿Quién no ha sido marcado por alguna serie en su infacia? ¿Quién no se pegaba unos tremendos madrugones los fines de semana para no perderse ni un minuto de programas como La Bola de Cristal donde nos enganchamos por primera vez a Los Monster (primero en blanco y negro y luego en color)? Sin duda las series comenzaron a estar presentes en nuestras vidas a una edad muy temprana. A medida que los años iban sucediéndose, nuestros gustos iba cambiando; dejamos las series de animación a un lado para comenzar a engancharnos a las series que veíamos cada mediodía. Es así como empezamos a ver y a adorar El Príncipe de Bel-Air, Cosas de Casas o algunas de las innovadoras series que emitía el primer canal de pago de nuestro país, como Buffy, Cazavampiros o Friends.
estaban más presente en nuestro día a día, pero el mayor cambio estaba todavía por llegar: Internet apareció en nuestras vidas y el concepto de serie cambió por completo.


























































