
Este miércoles pasado, una de las series más polémicas y autodestructivas de la televisión puso su punto y final después de casi siete años en emisión. NcMamara y Troy pronunciaron por última vez la ya famosa frase “Tell me what you don’t like about yourself” y con ellos Nip/Tuck finalizó tras 100 episodios a sus espaldas, todo un logro para una serie de cable que muy pocas han conseguido. Aunque no hayas visto nunca la serie puedes seguir leyendo sin problemas, en esta entrada no te encontrarás con spoilers.
Primero de todo quiero hacer una pequeña aclaración: aunque algunas páginas de internet y base de datos se empeñen en decirnos que Nip/Tuck terminó con una séptima temporada de 9 episodios, en realidad lo hizo con una sexta temporada de 19 episodios. Todo esto lo expliqué con detalle en su día asi que no voy a volver sobre el tema e iré directo a lo que quiero hablar, lo que ha sido todo el recorrido de esta serie para mi.
Los que han visto alguna vez algún capítulo saben que en Nip/Tuck no se anda con rodeos. Todo lo que nos muestra es explícito y no siente la necesidad de maquillarlo. Es politicamente incorrecta y se siente orgullosa de serlo. Se ríe de sí misma y se ríe de nosotros. Nos incita a través de sus historias y pintorescos personajes, dejándonos en ocasiones con la boca abierta y en otras tantas nos consigue sacar una gran carcajada y precisamente ahí radica la mágia de la serie creada por Ryan Murphy; en la capacidad de versatilidad que tiene.
Nip/Tuck comenzó muy fuerte, con una brillante primera temporada que ganó el Globo de Oro a mejor serie de drama y establecía a la perfección las bases y principios de lo que era e iba a ser la serie en un futuro. Simplemente en el episodio piloto, tenemos varias escenas en las que Ryan Murphy muestra claramente el alma y esencia de la serie; ya sea en una maravillosa escena en un ascensor, en plena cirujía, en un encuentro casual en un bar que cambiará por completo la vida de varios personajes o mostrándonos, sobre una mujer que ya es perfecta, cómo sería una mujer con un cuerpo 10. Directa y sin rodeos. Así fue desde el principio y así se mantuvo durante toda su emisión. El New York Times la llegó a definir como una mezcla entre Los Soprano y Six Feet Under, algo con lo que yo no estoy de acuerdo ya que, aunque sí bien es cierto que tiene matices de ambas series, Nip/Tuck consiguió encontrar su propio camino. Eso si, un camino con muchos altibajos.
En la segunda temporada, la serie de los cirujanos plásticos empezó a tomar un tono muy culebronesco (ni mucho menos lo digo como algo negativo) pero siguió manteniendo su frescura. Los problemas empezaron en la tercera temporada al desarrollar, y posteriormente finalizar, una trama que empezó en la segunda y se les fue totalmente de las manos. Hablo de “El Carnicero”, también conocido como “El Escultor” o “The Carver”, como queráis llamarle. En ese tramo, Nip/Tuck cayó totalmente en la absurdez y el ridículo pero por suerte supo remontar en la siguiente temporada, aunque todavía tuvimos que aguantar durante varios episodios algunas tramas que estaban fuera de lugar. En ese preciso momento, la serie había llegado a un punto en el que no daba más de sí. Tenía que renovarse o morir y por esa razón cambió de escenario, mudándose desde el colorido Miami al frívolo Hollywood. De la acertada quinta temporada y de su humor negro ya hablé en su día, lo que nos lleva finalmente a la sexta y última.
La primera parte de la última entrega de Nip/Tuck comenzó algo fria pero terminó ofreciéndonos algunos de los mejores episodios de la serie, en especial en la segunda parte de la misma en donde volvimos a ser testigos de la grandeza que vivimos en la primera temporada. Y yo me quito el sombrero ante el señor Murphy por regalarnos semejante espectáculo en la recta final y por despedir a los cirujanos de la mejor forma posible, a pesar de que algunas tramas “se cerraron” de una forma un tanto WTF pero, ¿qué sería de Nip/Tuck sin sus WTF? Entonces, ¿me dejó satisfecho la forma en la que concluye la serie? Se puede decir sin duda que sí. Terminó como tenía que terminar y aunque nos deje con ganas de más, seamos realistas, Nip/Tuck ha dado todo lo que tenía que dar y ha llegado muchísimo más lejos de lo que pensé que llegaría en un primer momento y eso se puede considerar todo un logro para los que la hemos visto y seguido, que por desgracia no somos demasiados.

Con todo lo que he hablado no he dicho ni una palabra sobre los personaje y para ser honestos sólo necesito una para definirlos: autodestructivos. Nip/Tuck es la serie en la que todos sus personajes tienen personalidades autodestructivas que los mantinen en una espiral llena de infelicidad en la que aparentar y finjir es la ley suprema hasta que al final tocan fondo y tienen que enfrentarse a su particular infierno. Cada uno lo hace a su manera pero todos pasan por numerosos infiernos en sus vidas. Algunos consiguen salir dificilmente arrastrándose, pero con vida, mientras que otros vuelven a caer en sus errores una y otra vez hasta que la tragedia (que también podemos llamar “ley natural”) se interpone entre sus vidas.
Me dejo muchas cosas en el tintero pero lo hago con la intención de hablar de ellas en un futuro, como por ejemplo las fantásticas promos que tuvo desde sus comienzos y lo bien que definen lo que es la serie o cómo cada uno de los casos y operaciones de los episodios, así como la música que escogían para la ocasión, son un simple reflejo y metáfora del estado emocional de los protagonistas.
Puede gustar más o menos o incluso nada en absoluto, pero no se puede negar que Nip/Tuck es una serie que merece ser recordada como una de las grandes de la década y de la televisión y así es como la recordaré yo. Se despidió de nosotros al ritmo de “All I Know” de Art Garfunkel, tema que también sonó en la season finale de la segunda temporada (ojo, como es evidente, el video contiene spoilers) además de servir como sintonía para la operación de Hiro Yoshimura, la última operación que realizan los cirujanos, y también como broche para una de las escenas finales de la serie. Con esa canción quiero despedir la entrada, un tema que parece escrito especificamente para esta serie con estrofas como:
The ending always comes at last
Endings always come too fast
They come too fast, but they pass too slow
I love you, and that’s all I know
I love Nip/Tuck, and that’s all I know.

Sin embargo, en The Pacific la experiencia bélica se centra en tres personajes: Robert Leckie (James Badge Dale, al que los fans de 24 recordarán por su papel como Chase Edmunds en la tercera temporada), John Basilone (Jon Seda, al que ahora mismo recuerdo como uno de los protagonistas de Undercover, la serie que Antena 3 vendió en su momento como sustituta de 24 y por la que pululan caras hoy mucho más conocidas como Vera Farmiga) y Eugene Sledge (Joseph Mazzello, que en su día fue el chaval de Parque Jurásico). Este punto se ha aprovechado para agilizar notablemente la aparición de la guerra en la serie: Antes de acabar el piloto ya vemos la primera gran masacre (una genialidad la escena en la que se traslada al espectador la sensación de desorientación que padecen los soldados cuando toca abrir fuego) o se nos relativiza el carácter heroico de los soldados como grupo. Además, han aprovechado muy convenientemente el hecho de estar basada en varias novelas, ya que de entrada nos e quiere profundizar en exceso en los tres protagonistas, sino que el primer episodio se centra más en Leckie y el título, que puede leerse en imdb, del segundo de ellos parece dejar claro que será el momento de contarnos más detalles sobre Basilone.



Cada nuevo episodio se hacía interminable y no me aportaba absolutamente nada, pero tuve paciencia y aguanté. Aguanté porque entre tanto episodio prescindible, de vez en cuando, veíamos alguno entretenido y pronto supimos de la cancelación definitiva después de los 13 episodios encargados para la nueva temporada. Recuerdo que después de ver (en mi caso más bien aguantar hasta) el episodio 2×08 A Love Supreme comenté en twitter que si la serie no estuviese cancelada la abandonaba de una vez por todas porque, no sólo me aburría soberanamente, sino que también era obvio que llegados a este punto no iba a mejorar ni iba a darnos lo que estábamos esperando. Pero me equivoqué y tuve que rectificar mis palabras después de ver los episodios 2×09 Stop-Loss y 2×10 The Atic. Impresionantes. Por fín Dollhouse estaba siendo todo lo que esperaba de ella. Pero canté victoria antes de lo previsto porque los restantes tres episodios de la temporada (en especial los dos últimos) volvieron a ser bastantes aburridos y soporíferos. Y mejor ya no hablo del final de la serie, el esperadísimo Epitaph 2: The Return, un episodio que calificaría no sólo de aburrido sino de un sinsentido con momentos completamente absurdos y un punto y final de serie que deja mucho que desear.

Teniendo a la protagonista que tiene, es de suponer que nos vamos encontrar con una gran variedad de escenas sexuales y fetichismos de todo tipo pero casi siempre rodadas desde un punto de vista que aporta bastante humor a la escena o al momento en cuestión. Pero no sólo por ver a Billie Piper en estas situaciones merece la pena darle una oportunidad a esta serie británica original del canal ITV y que en USA emite Showtime, sino porque
No hace falta ver la serie para saber que uno de sus puntos fuertes es la ambientación y el vestuario, cuidados hasta el más minúsculo detalle. Si a esto le sumamos la situleza que caracteriza los guiones de Mad Men combinada con el arte de contar a través de miradas, gestos o incluso objetos tenemos una serie en la que, por ejemplo, un traje o vestido de un personaje nos refleja su estado de ánimo o su personalidad. No hay que darle demasiadas vueltas a la cabeza para darse cuenta de que cada personaje se viste entre una misma gama de colores que reflejan sus sentimientos: a Betty siempre la veremos vestida con tonos pastel (un personaje discreto y dulce), a Joan con tonos vivos como los rojos o naranjas (un personale “explosivo”). En palabras de los propios actores “el ponerte el traje ya es la mitad de tu papel“. Si os interesa este tema, os podéis pasar por la




























































