
Sin spoilers, salvo en un párrafo en donde se indican.
En shock y perplejos. Así estamos todos los que ya hemos visto, mejor dicho disfrutado, la cuarta temporada de Dexter y su espectacular season finale “The Getaway“. Con diferencia, ésta ha sido la mejor temporada de la serie. Una serie que a estas alturas ha entrado en el olimpo de las mejores series de la televisión, esas que calificamos como auténticas obras de arte. Así es Dexter, una obra de arte de la televisión.
Desde el principio, Dexter ha demostrado ser una serie con un nivel de calidad apabullante que casi roza la perfección en todos los aspectos: una dirección artística impecable, unas interpretaciones sobresalientes, unos guiones inteligentes y retorcidos en los que se entremezclan profundas reflexiones con momentos de lo más cómicos, en contrapartida de otros en los que la tensión se adueña de cada una de las células de nuestro cuerpo. Dexter es adrenalina pura y la cuarta temporada ha sido un chute directo en vena.
Han pasado algo más de 12 horas desde que vi “The Getaway” y no logro quitarme de la cabeza los últimos minutos del episodio ni la sensación que me dejó en el cuerpo. Este episodio es de esos que te dejan en una especie de estado de trance, en donde intentas asimilar y buscar una respuesta a todo lo que ha sucedido pero no consigues encontrar palabras que logren explicar lo que acabas de presenciar. Esta temporada y su final han hecho historia.
El siguiente párrafo contiene spoilers de la cuarta temporada. Si todavía no la has visto, te aconsejo que pases a leer el párrafo que le sigue a continuación.
Arthur Mitchell ha sido el mejor rival que ha tenido Dexter. Ni los problemas que estaba empezando a tener con el código de Harry, ni los que tuvo en el pasado con Doakes o Lila o en el presente con su familia; nada de esto se puede comparar al gran cara a cara con Arthur Mitchell. Arthur ha representado en lo que se podría llegar a convertir Dexter en un futuro. Aparentemente, Arthur es el padre y marido perfecto, con un buen trabajo y que dedica su tiempo libre a todo tipo de voluntariado. Un hombre que cualquiera admiraría por sus logros y por su desinteresada dedicación con los menos afortunados, pero que también tiene un lado oscuro que sólo conocen sus víctimas. Vamos, algo similar a Dexter pero con unos cuantos años más. La gran diferencia entre los dos, además de que Arthur o Trinity (como quieras llamarle) no sigue ningún código, es la de su familia. Dexter realmente estaba empezando a aceptar las nuevas emociones y sentimientos que experimentaba fruto de ser padre y marido. Rita y los niños habían conseguido lo que nadie consiguió en toda su vida: Dexter cada vez era más humano e incluso confiaba en poder dejar de lado y de una vez por todas a su oscuro pasajero. Pero Trinity le arrebata todo esto matando a una de las personas más importantes en su vida y bautizando a su hijo con sangre. El ciclo se completa. Tanto Dexter como Harrison nacieron a partir de la sangre de sus difuntas madres. Es el destino. Es tu destino, Dexter Morgan.
Fin de spoilers.
Que Michael C. Hall es mi actor televisivo favorito desde hace años no es ningún secreto y sobra decir que en la cuarta temporada vuelve a realizar un trabajo impecable, al igual que su querida mujer Jennifer Carpenter que sigue estando tan expléndida como siempre y el resto de actores de la serie. Lo que sí me gustaría recalcar es el trabajo del genial John Lithgow en la piel de Arthur Mitchell. Me ha dejado sin palabras. Todos asociábamos a Lithgow con su simpático personaje en 3rd Rock from the sun (Cosas de marcianos) y verlo interpretar a este hombre de dos caras es algo que no se olvida. John Lithgow ha convertido a Arthur Mitchell en uno de los mejores personajes de una serie a la altura del mismísimo Dexter y eso, amigos mios, hace historia.
Antes de terminar, os aconsejo que una vez que hayáis visto la espectacular season finale de la cuarta temporada (repito, una vez que hayáis visto la temporada) echéis un vistazo a este video en el que Michael C. Hall y John Lithgow opinan con todo lujo de detalles sobre el final de temporada y sus personajes en la serie.
Si todavía alguien tenía dudas, creo que después de ver la cuarta temporada estará de acuerdo conmigo en que Dexter es de lo mejor que hemos visto esta temporada. Una serie inteligente y sorprendente, que atrapa como pocas. Una serie que lleva la palabra imprescindible asociada a su nombre. Así es esta obra de arte de la televisión. Imprescindible y maravillosa. Así es Dexter.
¡Hasta el año que viene, amigo!

Repasadas las comedias, ahora le toca el turno a los dramas y el primero en pasar consulta es uno de los estrenos destacables de esta temporada: 
las grandes escenas que nos regalaron Kevin y Kitty durante un capítulo que ha sido brillante desde el primer minuto al útimo. En cuanto a 
Comienzo el repaso por
temporada asi que es normal suponer que no espera una brillante temporada por delante y por fín podemos decir que será una temporada completa de 22 episodios (no vemos una temporada así desde la tercera). Justo antes del debut de Patricia Arquette en la CBS, esa misma noche, se estrena la quinta temporada de
por último 

























































