
Soy consciente de que más de uno escapará estrepitosamente de esta entrada al leer la palabra Everwood en el título o pasará directamente a los comentarios a escribir lo de que es una serie “moralista”, “ñoña” o “edulcorada”. No puedo impedir que nadie haga lo que acabo de decir. Lo que está en mis manos, si sigues leyendo estas líneas, es intentar convencerte por todos los medios para que borres de la cabeza esas absurdas ideas preconcebidas y con un poquito de suerte hasta animo a que alguién a ver a piloto. Eso sería toda una victoria.
Hace poco más de un mes, estaba hablando sobre la historia de Everwood después de finalizar la excepcional primera temporada de la serie y hoy, con las cuatro temporadas ya vistas, puedo decir que no sólo la primera temporada es excepcional sino que las cuatro son una auténtica delicia. No voy a hablar sobre la premisa de la serie porque eso ya lo hice en la anterior entrada. Paso directamente a centrarme en todas esas virtudes que hacen de Everwood una gran serie, sin tampoco olvidarme de sus altibajos porque también los tiene. Por cierto, esta entrada está libre de spoilers y si la queréis escuchar con música pulsad el play del reproductor que aparece más abajo.
Lo más grande de Everwood son sus personajes, de eso no hay duda. Desde los más principales hasta los más secundarios o incluso los que sólo aparecen durante unos pocos episodios; todos y cada uno de los personajes que van pasando por la serie dejan una huella en el espectador debido a su particular encanto. Son personas normales y corrientes. Aquí no hay ningún héroe ni ningún malo malísimo. Sólo personas, como tú o yo, con sus imperfecciones y sus virtudes, que van aprendiendo y madurando a base de sus propios errores. La madurez y la continua evolución de los personajes son factores fundamentales en la serie y uno de los grandes logros de Everwood como serie coral, además de un impecable uso de los personajes. Es decir, si para la trama de un episodio no es necesario que aparezcan algunos de los personajes principales, entonces no aparecen. No se rellenan los episodios con historias que no son necesarias.
Me resulta casi imposible destacar o quedarme sólo con un personaje porque todos son fantásticos, aunque sí que tengo debilidad por alguno de ellos. El primero es Andy. Me encanta, así de simple. Me parece un padrazo en toda regla (desde que llegó a Everwood, por supuesto). Su relación con Ephram no se puede decir que sea idílica precisamente, pero también hay que admitir que Ephram tiene una adolescencia muy difícil de aguantar y Andy resiste un batacazo tras otro al pie del cañón. Por supuesto que comete muchos errores tanto como padre, pareja y amigo pero una de las virtudes de Andy es saber reconocerlo y pedir perdón. Además, no me puedo olvidar de su sentido del humor porque es genial.
Hablando de humor, dos de los personajes más cómicos de la serie son Harold y Bright. El primero no es muy consciente de ello y el segundo no puede evitarlo. Como comentaba en la anterior entrada, debajo de la gruñosa fachada de Harold se esconde uno de los personajes más encantadores de la serie. Si Andy es un padrazo, Harold no lo es menos. Si Andy tiene que lidiar con un temperamental adolescente, Harold tiene que enfrentarse a duras pruebas tanto como padre, marido e hijo y se desvive por cualquiera que lo necesite. Me encanta su relación con Andy, se tratan como el perro y el gato pero en el fondo son como uña y carne. Bright, por otro lado, evoluciona de una manera pasmosa. El Bright del inicio de la serie al de la última temporada parecen dos personas diferentes, aunque la ironía que tanto me gusta de él nunca deja de estar presente.

¿Pero qué es Everwood sin dos de sus motores centrales? Amy y Ephram pasan por todos los estados posibles en una relacion (no voy a entrar en detalles para no desvelar ningún spoiler) y aunque en varias ocasiones su tira y afloja puede resultar cansino, son los responsables de la mayoría de los grandes momentos de la serie y en concreto son los protagonistas de la mejor escena de toda la serie y la que pone punto y final al precioso Foreverwood (el episodio doble que cierra la serie). Pero dejando a los personajes de lado (no sigo hablando de ellos porque sino esta entrada es interminable aunque no me olvido de mencionar a la fantástica Hannah como una de mis grandes debilidades y a la super abuela Edna), otro de los grandes fuertes de la serie es la capacidad que tiene para engancharte y emocionarte continuamente y que muy pocas series tienen. Esta fue una de las razones por las que más disfruté de ella y la responsable de que Everwood sea tan especial para todo aquel que la vio. Sin pensármelo ni un segundo digo a los cuatro vientos que Everwood es una de las series con más sentimiendo que he visto.
La leyenda urbana de que la única temporada que merece la pena es la primera es completamente falsa. Las cuatro temporadas son buenas aunque es cierto que hay algún que otro bajón, como puede tener cualquier serie, pero sin demasiada importancia. Otra de las grandes leyendas urbanas que gira entorno a Everwood es la de que intenta darnos una lección a través de sus moralejas y de nuevo vuelvo a decir que es completamente falso. Everwood no alecciona ni adoctrina en ningún momento. Como comenté en la anterior entrada, lo único que pretende es hacernos reflexionar sobre aspectos de la vida y de las relaciones con la gente. ¿Es malo que nos plantee este tipo de reflexiones? Parece que para muchos sí que lo es porque de lo contrario no entiendo algunos comentarios que tengo leido sobre este tema. En mi opinión no lo veo como un problema, sino más bien todo lo contrario. Lo que sí que pasa es que puede dar a entender una concepción erronea si se ven un par de episodios salteados y sin tener conocimiento sobre que trata la serie. Si realmente quieres entender Everwood y llegar apreciarla por lo que es, ponte con ella desde el piloto y no la juzgues después de la impresión que te pudiera causar al ver una escena o un episodio al azar. Yo lo hice en su día y al final tuve que rectificar mis palabras.
Antes de terminar también me gustaría resaltar el aspecto más técnico de la serie. La fotografía y música son totalmente asombrosas. Los paisajes y localizaciones de Everwood te dejarán sin palabras y su música te enamorará, empezando por una de las mejores y más emotivas sintonías originales compuestas para una serie que he escuchado (para que todo aquel que quiera escucharla, he subido la versión completa de la sintonía y la podéis oir pulsando el PLAY del reproductor que aparece a continuación ).
|
En resumen, Everwood es una de las más fascinantes y emotivas series de personajes de la televisión y por desgracia una de las más maltratas e infravaloras por el público. La mejor frase que resume lo que supone esta serie es una cita de uno de los personajes que tiene lugar casi al final de la cuarta temporada y decía algo así como…
“Hace unos meses no sabía ni dónde estaba Everwood, pero ahora no puedo imaginar mi vida sin ella“.
Eso es lo que pienso después de verla. Gracias, Adri :)

mudan a Everwood con el único fin de cumplir la última promesa que Andy hizo a su mujer tiempo atrás. Ella le hizo prometer que si algún día le pasaba algo, Andy, Ephram y Delia se mudarían al lugar más bello que había visto sobre la tierra; un pueblo en el que pasó una noche cuando tenía 9 años y desde entonces siempre llevó en el corazón, Everwood.
El pueblo de Everwood tiene ciertas similitudes con 


























































