
Prison Break ha terminado, es un hecho que es por todos sabido. Al pensar en esta serie lo primero que se me viene a la cabeza es los buenos momentos que he pasado con ella. Esa tensión, esos continuos cliffanghers que te hacían ver capítulos uno detrás de otro sin poder parar, el enigmático Michael Scofield y esos secundarios que odiábamos tanto (Abruzzi, Mahone, T-Bag, Kellerman,..) pero que hacían grande a la serie.
Esto fue durante las dos primeras temporadas, la tercera fue una tremenda decepción, ¿Michael de nuevo en la cárcel? Lo de repetir la fórmula no funcionó y cabreó a muchos fans.
La cuarta, y última temporada, remontó bastante con el tema Scylla. Ciertamente no era la serie que nos enamoró pero entretenía. La temporada ha tenido capítulos buenos y otros que no sabías por donde cogerlos.
Pero en los últimos tres episodios emitidos, y los últimos de la serie, pasó algo y volví a sentir durante todo el tiempo que duraban esa angustia tan característica que te producía Prison Break, que te hace que no te muevas y que casi ni pestañees para no perderte cómo van a salir del lío que han armado.
Y ese final… que a pesar de que te lo esperabas en parte, tu mente seguía pensando en que fuera el típico final feliz que los protagonistas se merecían. Pero que tiene sentido y que a mi por lo menos me dejó satisfecha.
Lo que no entiendo es que teniendo ese final tan cerrado y si apuramos “perfecto” con ese salto temporal que te enseñaba como terminaba todo, ¿para qué han hecho el supuesto final que saldrá en DVD? Y una vez visto, sólo puedo decir que a veces es mejor dejar las cosas a la imaginación de cada espectador, y está es una de esas veces. Prefiero pensar lo que a mi me hubiera gustado que hubiera pasado durante ese tiempo que no vemos y no lo que nos cuentan en este “The Final Break“. De hecho, voy a hacer como que no lo he visto para tener el mente el final que a mi me hubiera gustado.
Prison Break se ha terminado como serie, con más pena que gloria. Pero ahora que ya no volveremos a ver más a Michael Scofield y compañía debemos pensar en todos los momentos buenos que nos ha dado, que son muchos, y intentar olvidar esos capítulos en los que no veíamos la serie que tanto nos gustaba por ningún lado. Yo lo haré así, y estoy segura que volveré a ver la serie más de una vez, por lo menos esas dos primeras temporadas que no me dejaban pensar en nada más que no fuera en Michael, Sarah, Lincoln,…
¡Volveremos a vernos, Prison Break!


































































